Destructor Churruca
Allá por los años setenta, España, dentro del programa de ayuda americana, recibe de los Estados Unidos cinco buques catalogados como "Destructores". Estas cinco unidades fueron cedidas por la US Navy entre 1972 y 1973, para ser vendidas a la Armada Española en 1975 por un precio simbólico. Eran buques de diseño antiguo, de la Segunda Guerra Mundial y construidos durante la misma, pero que habían sido modernizados con el programa FRAM (Fleet Rehabilitation And Modernisation), vasto proyecto norteamericano que afectaba a los destructores estadounidenses clase Fletcher, Allan M. Summer y Gearing.
Estos cinco buques recibidos eran todos de la clase Gearing y se trataba en concreto del Eugene A. Greene (DD-711) botado en marzo de 1945, el Furse (DD-882) botado también en marzo de 1945, el O'Hare (DD-889) botado en junio de 1945, el Leary (DD-879) botado en enero de 1945 y el Noa (DD-841) botado en julio de 1945 pero que no se entregó hasta 1946, ya pasado el conflicto bélico. Eran los típicos destructores de la época, navíos de unas 2.400 toneladas (más de 3.000 a plena carga) armados con seis piezas ligeras de 127 mm. en tres torres dobles y dotados de sistemas de lucha antisubmarina.
En España estos buques fueron rebautizados respectivamente como Churruca (D-61), Gravina (D-62), Méndez Núñez (D-53), Lángara (D-64) y Blas de Lezo (D-65), formando parte de la denominada "Clase Churruca", que llegaron a ser conocidos jocosamente como "los ciegos de la once", en referencia a la falta de agudeza de sus sensores y a su pertenencia a la 11ª Escuadrilla de Escoltas.
El programa FRAM incluía, entre otras muchas mejoras, la adopción de una reducida cubierta de vuelo para la maniobra de un pequeño helicóptero antisubmarino no tripulado denominado como sistema DASH (Drone Anti-Submarine Helicopter).
Este sistema fue un total fracaso operativo hasta el punto de que hubo ser reemplazado por un ingenio tripulado, más fiable pero bastante más pesado, que obligó a reforzar las cubiertas de vuelo y planteó la necesidad de adquirir un nuevo modelo de helicóptero. Se necesitaba un helicóptero pequeño y ligero, manejable y sencillo, siendo la respuesta a esta concreta necesidad el pequeño Hughes 500, capaz de operar desde estos buques y cuyas primeras unidades llegaron en abril de 1972.
Helicóptero Hughes maniobra de vuelo
Siguiendo la política de la Armada, a un nuevo modelo de helicóptero correspondía la creación de una nueva Escuadrilla para operarlo, activándose de este modo el 15 de mayo de 1972 la Sexta Escuadrilla , en el mismo año de llegada de los primeros helicópteros.
El primer lote recibido es de cinco unidades del H-500, que llega sin equipo naval, por lo que se solicita a la casa fabricante, Hughes, la adaptación para su uso embarcado, dotándose de flotadores y de un lanzador para torpedos MK-44 y MK-46 y convirtiéndose en el Hughes 500M ASW. De las cinco unidades, tres vinieron con capacidad para portar el MAD (Magnetic Anomalies Detector) AN/AQS-81 en un soporte instalado a estribor, mientras que los dos restantes llevaban grúa o hoist. Así los nuevos Hughes, adaptados a cometidos de lucha antisubmarina, operaron con los cinco destructores clase "Churruca" mencionados anteriormente y con las dos unidades nacionales clase "Roger de Lauria", el propio "Roger de Lauria" (D-42) y el "Marqués de la Ensenada" (D-43), versión modernizada de la clase "Oquendo" que a la postre resultaron similares a los navíos norteamericanos FRAM II y que disponían igualmente de una reducida cubierta de vuelo.
Posteriormente se incorporan otros nueve helicópteros de los que tres llegarían en enero de 1974, cuatro en abril de ese mismo año y por último dos más en julio de 1976 y julio de 1977.
Dados de baja los destructores con capacidad aérea (los cinco "Churruca" y los dos "Roger de Lauria") y con los Sea King operando en cometidos antisubmarinos, los Hughes 500 quedan relegados a misiones de escuela y enlace, aspecto para el que se han mostrado especialmente válidos por su sencillez de manejo, facilidad de mantenimiento y economía de operación.
Es quizás este aspecto fundamental de sencillez y economía lo que ha permitido a esta unidad mantenerse no solamente "viva", sino desplegando una gran actividad. Una vez más hay que hacer referencia al importante trabajo del personal de mantenimiento, verdaderos responsables de la dilatada historia de la Escuadrilla y de sus altas cotas de operatividad alcanzadas. Lejos del concepto americano con el que se desarrolló este ya veterano helicóptero de poco menos de "usar y tirar", la Escuadrilla ha sabido conservar en perfectas condiciones su material permitiéndoles seguir en activo.
El Hughes se ha revelado como un helicóptero muy utilitario, seguro y a la vez muy barato de operar, siendo con diferencia el modelo de más bajo coste de mantenimiento por hora de vuelo de toda la Flotilla. Como ejemplo basta decir que todos los helicópteros de la Escuadrilla consumen en 15 días lo que un Harrier en una hora de vuelo. Con estos datos es fácil comprender que se hayan ido adaptando los cometidos de la Escuadrilla manteniendo activos sus helicópteros y que hoy en día y para las labores de enseñanza, no sea fácil encontrar un sustituto.
En cuanto a seguridad y a pesar de la limitación impuesta por su única turbina, el salto de la Primera Escuadrilla y sus Bell 47 al Hughes 500 fue enorme y trascendente. Representó pasar de un helicóptero con motor de gasolina y depósitos elevados sobre la cabina a un helicóptero de turbina y con combustible de aviación. La mejora en seguridad, simplemente por el menor riesgo de incendio, es patente y ello se ha hecho notar en sus más de 60.000 horas sin accidentes mortales.
Helicóptero Hughes sobre acantilado
Las unidades que conforman la Sexta Escuadrilla de Aeronaves de la Armada son del modelo Hughes 369 HM .
Este modelo fue fabricado por la casa Hughes, pasó a pertenecer posteriormente a la casa McDonell Douglas Helicopters, siendo en la actualidad propiedad de la casa Boeing.
Se trata de un helicóptero capaz de operar desde terrenos tanto preparados como no preparados para despegues y tomas, bajo condiciones visuales (VFR). No está capacitado para el vuelo instrumental por carecer del equipo preceptivo.
Está propulsado por una única turbina (420CV). La potencia del eje de salida de la misma es transmitida a los rotores principal y de cola mediante sus ejes, y respectivas transmisiones. El eje de salida de la turbina hasta la transmisión principal, incorpora un embrague (rueda libre), que permite al rotor principal girar con independencia de la turbina en un descenso en autorrotación.
El fuselaje es una estructura compuesta principalmente por tres secciones. La sección delantera incluye el compartimento para pilotos y un compartimento de carga/pasajeros. El compartimento para pilotos está equipado con dos asientos, siendo el de la derecha el del Comandante Piloto. El compartimento de carga puede llevar instalados dos asientos, que pueden ser plegados o retirados completamente para operaciones de carga o empleo de dos camillas.
La sección trasera incluye la estructura para fijación del cono de cola y alberga la turbina.
La sección más baja, situada debajo de la delantera, proporciona el espacio para los compartimentos de combustible.
El cono de cola es una estructura construida en una sola pieza, de una aleación de aluminio. Éste sirve como soporte para los tres estabilizadores, rotor de cola y su transmisión.
El tren de aterrizaje es del tipo de patines horizontales, unidos al fuselaje mediante doce puntos; no es retráctil. Las patas, desde el fuselaje hasta los patines, van cubiertas con "fairings aerodinámicos". Entre las patas y la estructura existen unos amortiguadores que, cargados de hidráulico, actúan como absorbentes de choque para amortiguar las tomas.
La autonomía de éstas aeronaves es de dos horas quince minutos aproximadamente, con un techo de servicio sin óxigeno de 12.000 pies.
Las misiones encomendadas a los helicópteros Hughes 500 encuadrados en la Sexta Escuadrilla de Aeronaves, se basan en: