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Inicio de la páginaLa idea de la creación de un centro para la formación integral de los oficiales de Marina es, como muchos otros, un proyecto ilustrado. Fue presentado al ministro Antonio Valdés por José Mendoza y Ríos en 1789 y se tradujo en 1792 en una Real Orden que decía:
El Rey tiene resuelto establecer en la Nueva Población de San Carlos un Museo de Marina que, a más de la Biblioteca General, reúna todas las ciencias naturales que son necesarias para la completa instrucción del Cuerpo de la Armada y consiguiente utilidad en ella.
El mismo José Mendoza y Ríos fue comisionado a diversas capitales de Europa, que se concretaron más tarde en París y Londres, para comprar libros y cartas náuticas para la biblioteca; los tenientes de navío Martín Fernández de Navarrete, José de Vargas Ponce y Juan Sanz de Barutell fueron comisionados para copiar en distintos archivos españoles todos los documentos referentes a asuntos de marina.
La sustitución de Antonio Valdés al frente del Ministerio y los acontecimientos políticos y bélicos de finales del siglo XVIII imposibilitaron la realización del proyecto.
Al malograrse este ambicioso plan, casi todos los libros y mapas que se habían adquirido pasaron, después de algunas vicisitudes, a formar parte de la biblioteca de la Dirección de Hidrografía, organismo que se creó en 1797 y que tuvo su sede en Madrid, en la calle de Alcalá 56.
En virtud de la ley del 7 de febrero de 1908 por la que se reorganizaba la Armada, desapareció la Dirección de Hidrografía como tal y sus cometidos fueron trasferidos a la recién creada Dirección General de Navegación y Pesca, que dispondría de una Sección de Hidrografía y que quedó instalada en el mismo edificio de la calle de Alcalá que había pertenecido a la Dirección de Hidrografía. La ley del 24 de noviembre de 1931 dispuso que los servicios hidrográficos quedaran a cargo del Estado Mayor de la Armada, del Observatorio de Marina de San Fernando y de la Subsecretaría de la Marina Mercante. Cuando el edificio centenario de la Dirección de Hidrografía fue cedido en 1932 al Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, los valiosos fondos bibliográficos y cartográficos del organismo que componían su biblioteca y archivo, quedaron allí sin ser adscritos a ningún departamento. El almirante Guillén, que era director del Museo Naval, reclamó dichos fondos para la biblioteca del centro que ya existía desde 1852, basándose en el artículo 2 del Real Decreto del 24 de septiembre de 1859 que disponía que:
Se reunirán en la biblioteca del Museo todos los libros, manuscritos, cartas y planos que existan en el Ministerio del ramo, en el Depósito Hidrográfico, Observatorio Astronómico de San Fernando y demás establecimientos marítimos.
Esta orden no se había cumplido en su momento por problemas de competencia entre los distintos establecimientos implicados.
Los materiales de la extinta Dirección de Hidrografía llegaron a su destino en 1932 y fueron distribuidos entre la biblioteca del Museo Naval y la biblioteca Central del Ministerio, que eran dirigidas ambas por el almirante Guillén. Por esta circunstancia, una parte de los fondos permanecen aún en esta última. El libro de registro de la biblioteca del Museo Naval se inicia en enero de 1933 con la inscripción de aproximadamente 2500 volúmenes procedentes de la Dirección de Hidrografía.
Aunque no se ha encontrado documentación administrativa al respecto, parece que una pequeña parte de la Biblioteca de la Dirección de Hidrografía había pasado anteriormente a la Subsecretaría de la Marina Mercante, volviendo a integrarse en el fondo principal del Museo Naval en 1966, según consta en el libro de registro de la biblioteca.
Actualmente la Biblioteca del Museo Naval depende orgánicamente del Director del Órgano de Historia y Cultura Naval a través del director del Museo, y funcionalmente de la Secretaría General Técnica a través de la Subdirección General de Documentación y Publicaciones.
Fondos
Sobre la base de la biblioteca de la Dirección de Hidrografía se ha construido la rica colección de obras relacionadas con la astronomía y la historia de la náutica y la navegación, descubrimientos, construcción naval y cartografía histórica.
La biblioteca está compuesta por 27.000 volúmenes de los cuales aproximadamente 9.500 son anteriores a 1900, entre los que se cuentan 6 incunables de astronomía, 550 libros raros de navegación y viajes, un gran porcentaje de ellos impresos en otros países.
Cuenta también con un fondo de 350 revistas especializadas en historia marítima y militar principalmente, publicadas en 34 países, de las que 56 corresponden a publicaciones iniciadas en el siglo pasado.
Bibliografía