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La columna británica de barlovento encabezada por el Victory, insignia de Nelson, tras llegar a la altura del navío francés Héros, y desfilando de vuelta encontrada a cierta distancia, se dirigía al mediodía a cortar la línea de los aliados entre la popa del Santísima Trinidad y la proa del Bucentaure, comandante Magendie, insignia de Villeneuve, principal objetivo del vicealmirante británico. Para evitarlo, el general Cisneros, que iba a bordo del Trinidad, a 1130 había ordenado meter en facha las gavias para acortar en lo posible la distancia al referido navío francés. A las 1200 abrió un fuego vigoroso y sostenido con las baterías de babor sobre el Victory; por su parte, los Héros, Bucentaure y Redoutable también concentraron sus fuegos contra el insignia inglés. De este modo, Cisneros logró no sólo causar daños apreciables en el Victory, sino también frustrar el intento de Nelson, que se vio obligado a verificar el corte por la popa del Bucentaure y la proa del Redoutable, capitán de navío Lucas. La línea combinada iba a ser dividida en dos partes, catorce navíos quedaron en la vanguardia mientras los diecinueve restantes permanecerían en la retaguardia. El primer propósito de Nelson había sido conseguido.
Hacia las 1245 el Victory pasó muy cerca de la popa del Bucentaure, al que disparó su artillería de babor causándole destrozos y pérdida de gente. Casi inmediatamente hizo lo mismo sobre el Redoutable con las baterías de estribor y orzó sobre babor, pero no pudo evitar la colisión con este navío. Tras soportar también el fuego del Neptune francés, capitán de navío Maistral, el insignia británico permaneció abarloado al Redoutable, con el que entabló un encarnizado combate durante el cual se registraron varias tentativas de asalto mediante trozos de abordaje. En esta disposición proseguiría la acción entre ambos buques, cuando hacia las 1325, Nelson caía mortalmente herido de un disparo de mosquete procedente de un tirador del Redoutable. Fallecería a 1640 consciente de la victoria que había obtenido.
En estas críticas circunstancias, el Victory fue auxiliado por el Téméraire. Este buque abordó al Redoutable por la banda de estribor, casi al mismo tiempo que por babor este último navío era invadido por un trozo de abordaje del Victory, ataque finalmente rechazado por los franceses con fuertes pérdidas del enemigo. A bordo del Redoutable se declaró un incendio, y poco después, el Fougueux, que venía de combatir con el Belleisle y el Mars de la columna de Collingwood, se abarloaba al costado de estribor del Téméraire, pero destrozado por el fuego del británico, el recién llegado tuvo que arriar la bandera con su comandante Baudouin muerto.
Gravemente herido Lucas, se veía obligado a rendirse también al Téméraire a 1420, quedando el Redoutable completamente desmantelado; se hundió al día siguiente resultando 580 hombres muertos o ahogados. El Victory, también desarbolado, puso rumbo al NE; había perdido a su almirante y sufrido casi 160 bajas en la dotación. El Téméraire había tenido 123 muertos y heridos y múltiples averías. El Fougueux con la dotación de presa del Téméraire naufragó en la costa gaditana la madrugada del 22 de octubre; perecieron alrededor de 600 hombres de su dotación en el combate y el naufragio.
A partir de las 1400, el británico Neptune, seguido del Leviathan y el Conqueror, tras cañonear vivamente y de cerca la popa del Bucentaure, siguieron diferentes derrotas. El Neptune se acercaba al costado de estribor del Trinidad e inmediatamente comenzó la acción entre ellos. Mientras, el Conqueror a las 1345 lograba la rendición del Bucentaure, desarbolado y con muchas bajas abordo; Villeneuve fue hecho prisionero, siendo trasladado al Mars. El Bucentaure sería represado el día siguiente pero naufragó en la entrada de Cádiz. Por lo que respecta al Leviathan procedió a atacar al Neptune francés.
Una vez lograda la rendición del Bucentaure, el Conqueror se unió al Neptune británico para cañonear con un fuego incesante desde todas las posiciones al Trinidad, que se mantenía en defensa desesperada hasta quedar arrasado de casi todos los palos. Al observar el general Cisneros que el Bucentaure estaba rendido, a eso de las 1500 intentó forzar la vela en lo posible, a pesar del mal estado en que ya se encontraba la maniobra del Trinidad, tanto para separarse del Bucentaure, que se venía encima del español, como para alejarse del fuego y poder reparar las averías con la idea de reemprender el combate; pero el viento flojo no le permitió incrementar la distancia, al paso que aumentaban las bajas y las averías. Probablemente en este momento llegó el navío británico Africa, que se unió a los anteriores. Con Cisneros herido, el Trinidad se rindió pasadas las 1700, para hundirse el día 24. Sufrió en el combate 313 bajas, y varios centenares quedaron contusos.
El centro de línea franco española se debatía abrumada por la superioridad numérica y de fuegos de los británicos. El contralmirante Dumanoir, que recordemos estaba al mando de la vanguardia de la formación aliada, fue requerido por Villeneuve a partir de las 1315 para que virase y acudiese al fuego en auxilio de sus compañeros. Al observar Villeneuve que la formación de Dumanoir proseguía imperturbable a rumbo, ordenó directamente a la vanguardia invertir el rumbo simultáneamente. El Formidable, insignia de Dumanoir, seguido por los navíos franceses Duguay-Trouin, Mont-Blanc y Scipion, en efecto viraron para quedar a barlovento de los navíos que combatían. Prosiguieron su derrota hacia el Sur abandonando el combate, pero el 4 de noviembre, un escuadrón británico al mando del comodoro Strachan interceptó y apresó a Dumanoir y sus cuatro navíos tras cruento combate sobre el cabo Ortegal.
Cuando el capitán de navío Hardy vio desde el desmantelado Victory que diez navíos de la vanguardia aliada viraban hacia el Sur en socorro de sus compañeros del centro, ordenó por señal a los buques británicos orzasen para arrumbar al Norte y batir la nueva amenaza, con el doble objeto de proteger los navíos propios aboyados y evitar que las presas francoespañolas fuesen socorridas por el enemigo. Siete navíos vieron y obedecieron la señal, adoptando una desordenada línea de fila elástica aproada al Norte.
Los navíos Intrépide francés y el español Neptuno no habían seguido el ejemplo de Dumanoir y arrumbaban al Sur en socorro del Trinidad y el Bucentaure. El Intrépide, bien mandado por Infernet, atacado por los británicos Africa y Orion se vio obligado a arriar la bandera a 1720, con cerca de 300 bajas y el navío tan destrozado que los ingleses se vieron precisados a quemarlo el 24 de octubre. El Neptuno, al mando de Valdés, trabó vigoroso combate con los navíos Minotaur y Spartiate, hasta que desmantelado, con el comandante herido, se vio obligado a rendirse a 1710. El navío español fue represado el día 23, pero naufragaría en la madrugada del 24 sobre la costa de El Puerto de Santa María.
Del mismo modo que el Intrépide y el Neptuno, el español San Agustín, al mando del capitán de navío Jado Cagigal y en cabeza de la escuadra del centro, acudió en socorro de los compañeros que tenía por la popa, pero fue interceptado por el Leviathan, que lo atacó y abordó. El San Agustín recibía también las descargas de otros tres navíos británicos; tuvo que rendirse cuando sus bajas ascendían a 380 hombres, entre ellos su comandante herido. Tuvo que ser volado por los británicos el 30 de octubre. Al San Agustín seguía el francés Héros que viró en redondo como la división de Dumanoir pero se sotaventó. También pertenecían a esta división los navíos españoles Rayo y San Francisco de Asís. Tras intercambiar disparos con la línea británica lograron reunirse con el Príncipe de Asturias de Gravina y fondear en Cádiz habiendo sufrido pocas bajas.
En la retaguardia se rompió el fuego a 1215 sobre los siete navíos de cola de la columna de Collingwood, que cargaban con fuerza de vela sobre la retaguardia aliada constituida por la escuadra de observación de Gravina. El primero en combatir fue el Revenge, que abrió fuego sobre el San Ildefonso y el Achille francés; a estos se unió el Príncipe de Asturias, insignia de Gravina. Los tres navíos aliados sometieron a un duro castigo al británico hasta la llegada del Defiance, el cual, tras cañonear al Berwick, se interpuso entre el Revenge y el Príncipe, y facilitó al británico que dejase completamente desarbolado al Achille francés, el cual empezó a sotaventarse. A continuación el Revenge atacó al Aigle, y poco después el Defiance se unió al ataque, consiguiendo que el Aigle arriase la bandera; no obstante, el día 22 siguiente su dotación retomó el control del navío y pudo regresar Cádiz, pero naufragaría el 26 de octubre sobre la costa. Su comandante Gourrège, resultó gravemente herido (fallecería el día 27 de octubre); en total sufrió alrededor de 300 bajas.
El francés Achille había sido cañoneado sucesivamente por el Achilles británico, Belleisle, Swiftsure, Polyphemus y, finalmente por el Prince. Con fuego abordo que no pudo controlar, voló a 1745, perdiendo la vida su comandante Deniéport y gran parte de la tripulación, no obstante los esfuerzos de los ingleses por salvarla. El San Ildefonso, al mando del capitán de navío Vargas, fue combatido por dos navíos británicos hasta que se puso a su costado el Defence, el cual, tras una hora de duelo artillero, consiguió la rendición del español cuando tenía el comandante herido y 160 bajas a bordo. Sería llevado a Gibraltar.
El Príncipe de Asturias, en la cola de la escuadra combinada, rompió el fuego a 1220 primero contra el Revenge, como dijimos, y luego contra el Defiance que intentaba cortar la línea, pero al no lograrlo quedó batiendo a la insignia de Gravina por la amura de babor del español junto con el Thunderer de Stockham, y otros que seguían al primero. A 1430 el Prince se acercó por la aleta de babor del Príncipe de Asturias y descargó sobre su popa a tiro de metralla todos sus fuegos resultando herido el general Gravina, y destruida la jarcia de los palos. Por esta causa, el Príncipe arribó al Nordeste para contestarle y fue de nuevo atacado por el Revenge y el Defiance. Pasadas las 1500 se apreció que el navío Argonauta estaba sin bandera y no hacía fuego a otro que lo batía, por lo cual Escaño, que había sucedido a Gravina, se acercó para protegerlo. Entonces el Príncipe recibió dos descargas del Prince inglés, momento en que cayó herido el jefe del estado mayor, Escaño, pero una vez curado retomó el mando.
El navío San Juan Nepomuceno, tras cañonearse con el Defiance, en su progresión hacia el Norte a 1350 alcanzó al Bellerophon en su popa con una certera andanada, pero fue socorrido por el Dreadnought del capitán de navío Conn, que tenía fama en la Marina británica de ser el navío más eficaz en el empleo de la artillería. El San Juan sería atacado por Conn casi impunemente durante más de un cuarto de hora. Su comandante, el brigadier Churruca recibió un impacto de bala que le derribó sobre el alcázar; aunque se negó a ser retirado, ya moribundo tuvo al fin que resignar el mando. Pasadas las 1600, el navío español que se hallaba destrozado con el comandante, segundo y 126 hombres muertos y 147 heridos, tuvo que arriar la bandera tras varias andanadas del Tonnant, recién llegado de su combate con el Algésiras. El San Juan sería conducido a Gibraltar.
El Príncipe había continuado el fuego, siendo socorrido por el francés Neptune y el San Justo, y después el San Leandro, hasta que habiendo cesado la acción a las 730, la fragata Thémis lo tomó a remolque. En este momento se fueron incorporando los navios españoles Rayo, Montañés, San Francisco de Asís, San Justo y San Leandro, y los franceses Indomptable, Argonaute y Pluton. Lograron fondear en Rota, y poco después lo hacían los franceses Héros, Algésiras y Bucentaure, las cinco fragatas y los dos bergantines. Seguidamente se desató un fuerte temporal que empezó por la noche del mismo 21 y duró varios días, que pronto añadiría más desgracias a las experimentadas por los aliados en aquella trágica jornada.