Retrato de Ignacio de María de Álava y Sáenz de Navarrete (1750 - 1817), capitán general de la real Armada.
Álava ingresó en el servicio en 1766. A partir de 1768 navegó mucho en
operaciones contra el corso berberisco. En 1781 obtuvo el mando del
jabeque San Luis, y después de varios destinos de mar, hizo Álava la
campaña del bloqueo de Gibraltar, acción de las baterías flotantes y
combate del cabo Espartel (1781-1782). Ascendido a capitán de navío se
le confió el mando de la fragata Sabina. En 1787 fue mayor general de
la escuadra de evoluciones de Lángara, y en 1790, con igual cargo, pasó
a la del marqués del Socorro que fue a Liorna en busca del príncipe de
Parma. Al mando del navío San Francisco de Paula acudió en socorro de
la plaza de Orán. Ascendió a brigadier, en 1792 fue nombrado mayor
general de la escuadra de Lángara, destino con el que asistió a la
campaña de Rosellón (1793-1794) y, en consecuencia, ascendió a jefe de
escuadra en 1794. El año siguiente tomó el mando de una escuadra
destinada a dar la vuelta al mundo; en Manila organizó las fuerzas
navales de Filipinas y regresó a Cádiz en 1803. Durante el viaje fue
ascendido a teniente general, y el 15 de febrero de 1805 nombrado
segundo jefe de la escuadra de Gravina; al salir éste para Martinica
quedó al mando de las fuerzas que permanecieron en Cádiz. A bordo del
Santa Ana se halló en el Combate de Trafalgar, del que salió herido
grave. Al fallecer Gravina quedó al mando de la escuadra; en 1808 pasó
a Sevilla y luego a Cádiz. En 1810 se hizo cargo del mando del
aspostadero de La Habana, para regresar a Cádiz dos años después,
nombrado capitán general del departamento. En 1814 fue destinado al
Consejo Supremo del Almirantazgo; elevado a la dignidad de capitán
general de la Armada el 24 de febrero de 1817, fallecía tres meses más
tarde.