En el cubichete, que es de madera, lleva, bajo tapa de latón, una rosa
de los vientos sin aguja magnética (falta) con la leyenda que dice:
Martínez/Arsenal de Ferrol año 1870. Dos pequeñas barras que tienen por
eje de giro el de la aguja magnética son portadoras de sendos hilos de
platino; éstos forman las extremidades de unos cordones que se unen a
un juego de pilas y un timbre eléctrico. Situando las barras a lado y
lado de la línea de rumbo que ha de marcar la aguja, cuando una
distracción del timonel desvía al buque de la derrota ordenada, se
establece contacto entre la aguja y uno de los hilos de platino, se
cierra el circuito y suena el timbre.