En 1933, Julio Guillén Tato fue nombrado director del Museo Naval. Desde entonces se encomendó a la labor de hacer del museo un centro de estudios náuticos. Para ello, se afanó en conocer y, al tiempo, difundir, a través de conferencias, seminarios y cursos, los fondos de la institución. Fue entonces cuando impulsó la creación de un fichero fotográfico, con el objeto de identificar y registrar los datos referentes a construcciones, pinturas, buques, instrumentos, y a cualquier objeto o documento que pudiera interesar al museo en su labor de difusión de las ciencias náuticas.
Desde entonces la Fotografía Histórica ha crecido hasta llegar a las aproximadamente 28.000 fotografías que comprende en la actualidad.
La fotografía identificada hasta el momento procede en su mayoría de instituciones militares diversas, del propio Museo Naval, generada por su propia actividad a lo largo de su historia, y de abundantes donaciones particulares que se han ido incorporando a la colección. No obstante, la procedencia de la mayoría es desconocida.
La fecha extrema más antigua la situaríamos a mediados del siglo XIX, y la más moderna en nuestros días.
Bibliografía