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Thursday, 24 May 2012

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Estado Nacional (1936 - 1975) Histoire de l'Armada

El comienzo de la Guerra Civil de 1936 hizo necesario para las fuerzas sublevadas, la adopción de una bandera diferente a la usada por las tropas afectas al Frente Popular. Se unió a lo anterior el firme propósito de restaurar los colores rojo y gualda, vinculados a España desde siempre y que habían vuelto a ondear en Navarra el 18 de julio de 1936. Por todo ello, la Junta de Defensa Nacional ordenó:

"Restablecimiento de la Bandera Nacional bicolor roja y gualda. Decreto 77, de 29 de agosto de 1936 (Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional n° 14).

El movimiento salvador de España, iniciado por el Ejército y secundado entusiásticamente por el pueblo, fundidos en el fervoroso anhelo de reanudar su gloriosa historia, ha sido presidido espontánea y unánimemente por el restablecimiento de la tradicional bandera bicolor: roja y gualda.

Sólo bastardos, cuando no criminales propósitos de destruir el sentimiento patriótico en la raíz, pueden convertir en materia de partidismo político lo que, por ser símbolo egregio de la Nación, está por encima de parcialidades y accidentes.

Esta gloriosa enseña ha presidido las gestas importantes de nuestra España; ha recibido juramento de fidelidad de sucesivas generaciones; ha ondeado los días de ventura y adversidades patrias, y es la que ha servido de sudario a los restos de patriotas insignes que, por los servicios prestados a su país, merecieron tal honor.

Bajo sus pliegues gloriosos se ha producido, ahora, esta vibración patriótica jamás superada, y al recoger este clamoroso anhelo popular y establecer oficialmente la bandera bicolor como pabellón de España, la Junta de Defensa Nacional no hace sino dar estado oficial a lo que de hecho existe ya en todo el territorio liberado.

Por cuanto antecede, como Presidente de la Junta de Defensa Nacional y de acuerdo con ella, vengo a decretar lo siguiente:

Artículo único.- Se restablece la bandera bicolor, roja y gualda como bandera de España.

Bandera Nacional (1938-1945)

Bandera Nacional (1938-1945).

Por escudo se mantenía el de la República hasta que por Decreto de 2 de febrero de 1938 (B.O.E. 470) se adoptó otro nuevo:

Decreto de 2 de febrero de 1938

DECRETO

Exposición: El blasón de armas, emblema del Escudo Español, ha venido reflejando en su composición las visicitudes históricas del mismo Estado. Desde que, al unirse en los Reyes Católicos las coronas de Castilla y Aragón, se fija un escudo en que se alternan los cuarteles de ambas monarquías, repercuten en sus figuras y en su composición heráldica anexiones territoriales y enlaces dinásticos, pues hasta comienzos del siglo XIX venían a ser símbolo del poder público las armas privativas y familiares de nuestros Reyes. Así, con Felipe I se añaden a los cuarteles españoles los de los Estados de la Casa de Austria y Borgoña; Carlos V adopta la corona imperial y el águila bicéfala, símbolo de su dignidad cesárea; Felipe II agrega las quinas portuguesas, que permanecen hasta Carlos II; Felipe V añade el escusón de Borbón-Anjou, propio de su dinastía y Carlos III, los roeles de los Médicis y las lises de los Farnesio.

Cuando en virtud de los cambios políticos del siglo XIX, el Estado Español deja de confundirse con al Casa reinante, se usa, como emblema oficial de aquel, el escudo cuartelado de Castilla y León con las lises en centro y la granada en punta, notoriamente impropio, pues en él quedaban sin representación los antiguos reinos que con la monarquía castellano-leonesa habían venido a integrar la gran España. El Gobierno provisional, establecido en 1868, enmendó acertadamente este defecto, fijando como blasón de España un escudo cuartelado con los de Castilla, León, Aragón, Cataluña y Navarra, y "entado" en punta con el de Granada, flanqueado por las columnas de Hércules, con el lema "Plus Ultra". Este escudo fue conservado con las naturales modificaciones por la monarquía saboyana, por la primera República, por la restauración borbónica y por la República de 1931.

Al instaurarse por la gloriosa Revolución Nacional de 1936 un nuevo Estado, radicalmente distinto en sus esencias de aquel al cual ha venido a sustituir, se hace preciso el que este cambio se refleje en los emblemas nacionales. Espontáneamente todos cuantos cooperaron al Movimiento Nacional hicieron gala de usar como distintivo el águila que desde Roma viene siendo símbolo de la idea imperial y que figuró en el blasón de España en las épocas más gloriosas de su historia. El haz de flechas y el yugo de los Reyes Católicos, cuya adopción como distintivo constituye uno de los grandes aciertos de nuestra Falange, debe figurar en las armas oficiales para indicar cuál ha de ser la tónica del nuevo Estado. Finalmente ha de fijarse para representar una Patria que resume todo lo sustancial de la Tradición española, un emblema que sea compendio de nuestra historia y que en su belleza refleja la belleza de la España inmortal.

Ningún conjunto heráldico más bello y más puramente español que el que presidió el reinado de los Reyes Católicos, la consumación de la Reconquista, la fundación de un Estado fuerte e imperial, el predominio en Europa de las armas españolas, la unidad religiosa, el descubrimiento de un nuevo mundo, la iniciación de la inmensa obra misional de España, la incorporación de nuestra cultura al Renacimiento. Es el escudo que, repetido por cincel de Juan Guas en los muros de San Juan de los Reyes, compone el más maravilloso conjunto decorativo que pueda imaginarse, el que aparece en las viejas piedras de Salamanca, y de Segovia, de Avila, de Valladolid y de Granada, como testimonio de un momento histórico que se parece a este que ahora vivimos en lo dificil de la lucha, en el optimismo triunfante, en los anhelos imperiales.

El águila que en él figura no es la del imperio germánico, al cabo exótica en España, sino la del evangelista San Juan, que al cobijar bajo sus alas las armas españolas, simbolizan la adhesión de nuestro Imperio a la verdad católica, defendida tantas veces con sangre de España; en el figuran, además, el haz de flechas y el yugo, entonces como ahora, emblema de unidad y disciplina. La repetición de los motivos heráldicos, innecesaria, contribuye poderosamente al ritmo y a la armonía del conjunto, que se realza con la brillantez de los esmaltes en que predominan los colores de la bandera nacional.

Son precisas, no obstante, algunas modificaciones. Han de ser suprimidas las armas de Sicilia, que dejó de ser española desde el tratado de Utrech, y en su lugar deben figurar las del glorioso reino de Navarra, cuyas cadenas se incorporaron con tanto acierto y justicia al emblema del Estado en 1868. También conviene conservar las columnas con el lema "Plus Ultra", que desde Carlos V viene simbolizando la expansión española de ultramar y el aliento de superación de los navegantes y los conquistadores españoles.

El blasón de esta manera compuesto tiene su lugar apropiado en aquellos sitios en que el emblema nacional pueda representar en tamaño relativamente grande o dibujado o grabado con primor, pero su complicación excesiva le hace poco a propósito para la representación burocrática. Por esto parece conveniente admitir, a estos efectos, una simplificación que, conteniendo todos los elementos del blasón grande, sea más fácil de representar.

En su virtud, a propuesta del Ministerio del Interior, y previa deliberación del Gobierno.

DISPONGO:

Artículo 1°.- El escudo de España se constituye con la heráldica de los Reyes Católicos, sustituyendo las armas de Sicilia por las del antiguo reino de Navarra, con lo cual se integran los blasones de las agrupaciones de Estados medievales, que constituyen la España actual. Artículo 2°.- El escudo de España se describirá así:

Cuartelado. El primero y el cuarto cuartelados también, y primero y cuarto de gules, con un castillo de oro almenado con tres almenas, con sable y aclarado de azur; segundo y tercero, de plata, con un león rampante de gules coronado de oro, linguado y armado de lo mismo. Segundo y tercero, partido en pal; el primero de oro con cuatro palos de gules; el segundo de gules con una cadena de oro, de la cual arrancan ocho segmentos que se reúnen en el centro de la joya, centrada por una esmeralda.

Entado en punta, de plata, con una granada de su color, rajada de gules y tallada y hojada con dos hojas de sinople.

Coronel de ocho florones (visibles cinco).

El todo sobre águila de San Juan pasmada, de sable, nimbada de oro, con el pico y las garras de gules; éstas armadas en oro. A la derecha de la cola del águila, un yugo de gules con sus cintas de lo mismo, y a la izquierda, un haz de flechas de gules, cons sus cintas de los mismo.

En la divisa, las palabras: "Una", "Grande", "Libre".

El todo flanqueado por dos columnas de plata, sobre ondas de azur, surmontadas por corona de oro. En la del lado derecho se enrosca una cinta con la palabra "Plus"; en la del lado izquierdo, otra con la palabra "Ultra".

Dado en Burgos, a dos de febrero de mil novecientos treinta y ocho.- Segundo año triunfal.- Francisco Franco.- El Ministro del Interior, R. Serrano Suñer.

Guión-Enseña de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1961)

Guión-Enseña de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo (1961).

Por Decreto de 11 de octubre de 1945, se aprueba el nuevo Reglamento de Banderas, Insignias y Distintivos.

Reglamento de Banderas, Insignias y Distintivos.

Otros estandartes a citar en esta época son los de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, el Guión-Enseña de la Medalla Militar. Creado por Decreto de 6 de abril de 1961 (Colección del Ejército, número 87) y está presente, con honores de arma presentada e Himno Nacional, en los solemnes Capítulos que la Orden.

Bandera Nacional (1945-1977)

Bandera Nacional (1945-1977).

La Orden Ministerial 2059/61 sustituye la tradicional bandera de combate, que ofrecían a los buques de guerra las diputaciones, municipios y otras corporaciones, por un símbolo constituido por un banderín con los colores y escudo nacionales. Otra, de 20 de mayo de 1968, restableció la bandera de combate tradicional de la Armada.

Bandera del Buque Escuela "Juan Sebastian Elcano" (1960)

Bandera del Buque Escuela "Juan Sebastian Elcano" (1960).

Además de estas banderas de combate, la Armada cuenta con otras en las distintas Unidades y dependencias, como son: las de la Flota, las de las Zonas Marítimas del Estrecho, Cantábrico y Mediterraneo, las de las Bases Navales de Baleares y Canarias, las de la Escuela Naval Militar, las de los Tercios de Infantería de Marina (Sur, Norte y Levante, en Cádiz, Ferrol y Cartagena, respectivamente), las de las Agrupaciones de Infantería de Marina de Madrid y Canarias, el estandarte del Tercio de Armada y el de la Flotilla de Helicópteros.

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