Armada Española

Organización

Historia - Arsenal de Cartagena - Organización - Armada Española - Ministerio de Defensa - Gobierno de España

Icono de twitter Icono de RSS
lunes, 19 noviembre 2018 - documento de las 02:47:30
CONTENIDO PRINCIPAL DE LA PÁGINA

Historia Organización

Antecedentes

Tanto la situación estratégica, como las particulares características geográficas del puerto de Cartagena, justifican el hecho de que este rincón del Mediterráneo haya sido frecuentado por diversos pueblos extranjeros a lo largo de su dilatada historia de 3500 años. Griegos, fenicios, cartagineses, romanos, bizantinos y árabes gobernaron sus naves adentrándose en la abrigada dársena donde nos encontramos, para protegerse de temporales o para establecerse durante siglos con fines comerciales o de conquista.

El nombre actual de Cartagena, derivado de Quart Hadast, con el que fue bautizada por el cartaginés Asdrúbal en el año 227 a. de C., es el cuarto de los topónimos que ha tenido desde que se excavaran sus primeros cimientos. Así podemos decir que hoy, bajo la Cartagena que vemos, están las ruinas de Testa, de Teucria, de Mesenia y de Quart Hadast.

Ante la presencia histórica de esos pueblos extranjeros que llegaron por el mar, y como consecuencia de ella, es comprensible que este puerto tenga una tradición marinera cuyos orígenes se remontan a tiempos pretéritos que han dejado huellas indelebles. Es, pues, admisible pensar que aparejada a esta tradición marinera naciese, con el correr del tiempo, una industria naval que cubriese las necesidades de los invasores que utilizaban esta dársena como apostadero, ya fuese para empalmar los cascos de sus buques, reparar sus jarcias y arboladura o incluso para construirlos.

De los trabajos de reparación quedó constancia toponímica en la orilla sur de la dársena, donde existe una zona aplacerada y al resguardo de cualquier viento, conocida con el nombre de "Espalmador".

En lo que a construcción naval se refiere, la primera noticia registrada en las crónicas escritas data del año 773, cuando los árabes, que entonces ocupaban esta plaza, construyeron tres embarcaciones para repeler los ataques de los musulmanes abásidas del Mogreb.

Y aquí, en esta noticia, cabe significar que aquellas embarcaciones se construyeron tomando como modelo el “Dromón” de la Marina Bizantina, del que hizo traer varias unidades el Almirante árabe Teman Ben Alkama. El Dromón, aún siendo de grandes dimensiones, tenía mayor velocidad y maniobrabilidad que cualquier otro buque del mismo porte, y se adecuaba a las operaciones navales de cabotaje en la recortada costa del litoral mediterráneo donde los cambios de viento son tan frecuentes. El Dromón fue, por sus prestaciones el antecesor de la Galera mediterránea, de las que tantas se construyeron en este puerto.

De las expediciones navales que, con fines bélicos, se pertrecharon en esta dársena – apostadero, cabe citar, como de mayor relieve:

  • La que, en 1503, partió hacia la guerra de Nápoles bajo el mando de Luis Portocarrero.
  • La del Cardenal Cisneros, en 1509, contra Orán.
  • La enviada, a las órdenes de Francisco de Mendoza, contra Argel, en 1563.
  • La Armada por Felipe II, en 1552, contra los Turcos y Sarracenos.

Hasta aquí se extiende lo que podríamos denominar Prehistoria e Historia Antigua del Apostadero de Cartagena.

Construcción del Arsenal

La Historia Reciente, se inicia en el año 1726, bajo el reinado de Felipe V, cuando se replantea la organización de la defensa naval española y se determinan la división del litoral en tres zonas marítimas apoyadas por sus respectivos Arsenales.

El 20 de febrero de 1731, durante el reinado de Felipe V, siendo Ministro de Marina el Marqués de la Ensenada, se iniciaron las obras de construcción del Arsenal de Cartagena, constituyéndose esta ciudad en cabecera del departamento marítimo de Levante. La dirección de los trabajos corrió a cargo del Ingeniero militar Sebastián Feringán y Cortés.

El lugar elegido para asentamiento del Arsenal fue la desembocadura del aliviadero de aguas pluviales conocido como “Rambla de Benipila”, al que fue necesario desviar, dándolo al mar por la Algameca Chica, mediante la construcción de un canal de 1700 metros de longitud por 65 metros de anchura.

En el antiguo delta del aliviadero, se excavó la dársena militar un rectángulo de 550 X 318 metros y calado de 9,5 metros que unida a la natural de la bahía constituyó el puerto de Cartagena.

El 16 de agosto de 1750, llega a Cartagena Jorge Juan, para convencer a Feringán de que incluya dos diques en su proyecto. Feringán pone manos a la obra y construye dos diques secos en el lado norte de la dársena: uno para baxeles de mayor porte y otro para los de menor desplazamiento, y una poza para las bombas que han de servir para su achique. Estos diques secos, grande y chico, se terminaron en 1756 y 1757, respectivamente. Son los primeros que se construyen en el Mediterráneo.

El 18 de julio de 1772, es nombrado Inspector General de Arsenales el Teniente General Don Pedro González de Castejón, hecho con el que comienza el proceso de militarización de los Arsenales. Pedro González de Castejón, establece su residencia en Cartagena, durante el primer año de su cargo. En 1776, se promulgan las Ordenanzas para el gobierno militar y económico de los Arsenales, que crean las figuras del Comandante de Arsenales (mando militar), Subinspector Comandante de Arsenales ( mando militar), Subinspector de pertrechos (mando logístico) y Comandante de Ingenieros (mando técnico), y quedan reducidas a las meramente económicas las funciones del personal del cuerpo del ministerio y del intendente. Algunas funciones que venían desempeñando los ingenieros militares van pasando a personal de la Armada.

El ministro Arriaga encarga a Jorge Juan la construcción de bombas de fuego, que puedan efectuar la maniobra de achique de diques que venían realizando manualmente los penados. Jorge Juan muere el 21 de julio de 1773 cuando está finalizando su construcción. El Teniente de Navío Julián Sánchez Bort es enviado a Cartagena para proceder a la finalización de la instalación de las bombas, que quedan instaladas en 1774. Cada bomba realizará el trabajo de 330 hombres.

La infraestructura básica del proyecto quedó terminada en enero de 1782, bajo el reinado de Carlos III, con coste de 112 millones de reales de vellón, con 9200 días laborables y aproximadamente 12 millones y medio de jornales. Muelles, Almacenes de madera y aparejos, talleres de arboladura y fabricación de jarcia, cuarteles para presidiarios y forzados a galeras, tres gradas y dos diques secos, configuraron los servicios imprescindibles, dispuestos para atender las necesidades de la Armada.

El Arsenal de Cartagena fue el complejo industrial más importante de la cuenca mediterránea en el siglo XVIII por la actividad de sus astilleros y fábricas auxiliares, incluidas las de carpintería de ribera, jarcia, velas, herrería, así como talleres artesanos y de bellas artes para talla de la ornamentación de las naves de la época. En la segunda mitad de este siglo se construyeron en él, con independencia de un gran número de embarcaciones menores, 21 navíos, 17 fragatas y más de medio centenar de bergantines, jabeques, urcas, galestas, etc. En el Arsenal trabajaban diariamente miles de personas en la construcción y el mantenimiento de las unidades de la Armada.

La dársena es un gran rectángulo de 550 x 318 m, con el lado mayor orientado prácticamnete en la dirección norte-sur. La principal actividad era la de construcción naval, cuya materia prima fundamental era la madera. A su llegada al Arsenal se curaba en unas grandes balsas de agua salada existentes a poniente, entre la muralla y los edificios del muelle de esa banda.

Posteriormente era trasladada, flotando por la dársena, al varadero de maderas, que es la pequeña rampa central del muelle norte, o al de Marruecos, situado en el ángulo nororiental, para pasar de allí a las balsas situadas hacia el norte. Una vez seleccionada la madera necesaria para una construcción se dejaban secar y orear en la zona situada más al norte del Arsenal, bien al aire libre o bien en unos cobertizos provisionales. De allí pasaba al taller de carpinteros de ribera y gálibos, actual base de submarinos, donde se procedía al corte, labrado y conformación de las diferentes piezas necesarias para la nueva construcción.

Los navíos y las grandes fragatas se construían en las dos gradas principales situadas a levante del muelle norte. Los buques de menor porte se fabricaban en las gradas del actual varadero de Marruecos y, ocasionalmente en gradas provisionales situadas en zonas próximas. También existía un cobertizo para construcción de embarcaciones menores junto al varadero. En el ángulo noroccidental de la dársena estaban situados los dos grandes diques de carenar con la casa de bombas entre ellos. Allí se carenaban las grandes unidades, mientras que con las de menor porte se seguía utilizando el sistema de tumbar o escorar a un costado, con ayuda de una embarcación especial y de balsas de troncos para los hombres, como se puede ver en la dársena.

El armamento de los buques se completaba con la arboladura, operación efectuada con ayuda de la “machina”, en el extremo sur del muelle de levante. A continuación venía la instalación y tensado de la jarcia, trenzada, alquitranada y adujada en los tinglados del muelle sur de la dársena. En cuanto al aparejo del velamen, era fabricado en el edificio central del muelle de levante. La comandancia del Arsenal estaba adosada a este último taller. Detrás de la machina pueden verse los parques de artillería, anclas, balerío y herrajes en general, situados en las inmediaciones del edificio de forja y herrería con su pequeño bosque de chimeneas.

Las ingentes cantidades de pertrechos y materiales varios que se necesitaban para la construcción y reparación de los buques, requerían enormes superficies de almacenamiento que constituían la mayoría de las edificaciones del Arsenal. Los principales eran el Almacén General, situado en el extremo de levante del muelle norte con su clásica disposición de planta cuadrada con patio central, los grandes almacenes rectangulares situados en los muelles de levante y poniente (éstos últimos llamados de desarme por albergar los cargos, arboladura y pertrechos de los buques en época de paz) y los varios almacenes adosados a la muralla en su recorrido por la calle Real. Completaba el conjunto de edificaciones el Cuartel de Penados, luego convertido en Cuartel de Instrucción de Marinería, situado a levante de la entrada a la dársena justo detrás de la batería de defensa, el conjunto formado por la puerta y el cuerpo de guardia y el parque de ejército situado detrás de los almacenes del muelle de levante.

Evolución histórica

Durante el reinado de Isabel II, la atención prioritaria concedida al poder naval, lleva, en consecuencia, a una potenciación de los Arsenales. Así, en el de Cartagena, en 1849, se acometen importantes obras de ampliación que duraron 17 años.

De aquella época, que puede considerarse como principio de la segunda etapa en las singladuras del Arsenal, data la ingeniosa instalación, constituida por tres gradas horizontales, un dique receptor y otro flotante.

La revolución industrial alcanza al Arsenal en 1889, año en que se procede a la electrificación de los talleres y edificios administrativos, propiciando la construcción de un dique seco de grandes dimensiones provisto de una eficaz y rápida estación de bombeo.

En 1909, parte de la zona industrial es cedida a la Sociedad Española de Construcción Naval, para ser explotada, bajo contrato, al servicio de la Armada.

En 1918, las fosas de los diques secos construidas por Feringán, comenzaron a servir como muelles de atraque de Submarinos, y que tras su reciente remodelación todavía sirven.

En 1947 se rescinde el contrato con la citada sociedad, subscribiéndolo con la recién creada Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares. Desde entonces, esta zona industrial aneja ha evolucionado de acuerdo con las exigencias de los programas navales decididos por el Estado Mayor de la Armada y los planes de mantenimiento determinados por la Jefatura de Apoyo Logístico. Entre las diversas instalaciones que han potenciado esta zona industrial, cabe destacar, por su funcionalidad y capacidad el carenero con sistema “Sincro Lift” que presta servicio desde 1977.

En nuestros días, la concepción de los arsenales navales, respondiendo a consideraciones más amplias que las específicas referidas a establecimientos de reparación, ha llevado a que aquellos experimenten una evolución acorde con las funciones propias del Apoyo Logístico. En consecuencia, los medios materiales y humanos responsables del mantenimiento y del aprovisionamiento alcanzan a satisfacer las necesidades de la Fuerza e Instalaciones Navales dondequiera que se encuentren.

Edificio de Servicios Generales

Sito en la calle Muralla del Mar dando frente a la dársena de Cartagena se encuentra este edificio singular que ha sufrido numerosas vicisitudes a lo largo de su dilatada historia.

Antecedentes

Hasta el siglo XVII los Guardias Marinas recibían formación en los barcos.

Desde 1700 hasta 1775, la Academia de Marina estuvo situada en un edificio de la calle Medieras frente a la actual casa de Escaño.

Posteriormente y dadas las malas condiciones del mismo pasó a una casa de la plaza de San Agustín, frente al que fuera Convento de los Agustinos. Parte de este solar lo ocupa actualmente el Centro de Higiene (esta casa fue derruida a mediados del siglo XX). Allí permaneció el Centro hasta 1802.

Edificación

Los terrenos para la construcción del Cuartel de Guardias Marinas fueron adquiridos por R.O. de 23 de junio de 1787. Y se formalizó la realización de las obras por R.O. de 7 de abril de 1788.

Los planos del proyecto fueron realizados por el arquitecto de S.M. en los Sitios Reales Juan de Villanueva. Y fueron aprobados el 24 de junio de 1788. Tenían un coste aproximado de 6.800.000 reales. El Director de las obras fue Simón Ferrer y Burgos, bajo la inspección del Capitán de Navío Domingo de Navas (colaboraron los ingenieros Simón Torres y José Polo Pavía).

Se proyectó como un edificio cuadrangular de 195 pies de frente y 168 de fondo. Con una elevación total de 85 pies. El frente y patio, de columnas dóricas de sillería de piedra de la denominada franca de Alicante. Los costados, espalda, zócalos y huecos de las puertas de piedra negra del país.

En la planta baja estaban las salas de estudio, comedor y cocina. En el piso principal la vivienda del capitán comandante, la sala de esgrima, la capilla y la biblioteca. En el segundo piso la vivienda del teniente y las habitaciones individuales de los alumnos. Cada brigada tenía tantas habitaciones como alumnos, es decir quince (de esta forma se respetaba la condición de nobleza que tenían que demostrar para su ingreso). Y en el ático las habitaciones de los criados, peluquería, etc.

El edificio estaba coronado por una torre en forma de octógono donde se situó el Observatorio. Dispone el edificio de una gran aljibe con una capacidad de 37.000 pies cúbicos, que ocupa todo el recinto interior del mismo. Está realizada en piedra y dispone de una poza central para aprovechar los bajos niveles en caso de escasez de agua. Los antiguos contaban que se construyó para aprovechar un pequeño manantial del monte, que vierte su caudal en el centro de la aljibe. Tiene unos aliviaderos que vierten al mar. Hay que recordar que hasta principios del siglo XIX las aguas batían en la muralla.

Hasta principios del s. XX se echaba cal viva para la destrucción de posible materia orgánica acumulada en este aljibe. Contaba el edificio con sala de esgrima (actual servicio de Nóminas), capilla con retablo en madera dorada de estilo barroco donde se daban culto a imágenes del Cristo y de la Virgen del Rosario de Roque López (destruidas en la Guerra Civil). Esta capilla fue restaurada con adornos de escayola en tiempos del almirante Bastarreche.

 Las obras comenzaron en 1789, colocándose la primera piedra el 25 de agosto de dicho año. En el acto de comienzo de las obras se puso en los cimientos una caja metálica y dentro de ella, en funda de plomo, un pergamino con la explicación del acto, monedas de la época y un retrato del rey Carlos IV. Duraron las obras hasta 1810 y se gastaron en las mismas un total de 6.595.489 reales y tres maravedíes, cantidad un poco inferior a la presupuestada.

Ocupación del edificio

En 1802, sin estar terminadas las obras, ocupó este edificio la Escuela de Guardias Marinas hasta que por R.O. de 26 de septiembre de 1824 se declaró su extinción. Pasó a ser Comandancia General del Departamento hasta que en 1853 se trasladó al mismo la Jefatura de Intendencia del Departamento (el denominado Ordenador con las oficinas de contabilidad). Ha sido sede de la Escuela de Administración de la Armada, Escuela de Torpedos, hasta 1936 residencia familiar del Intendente, etc.

Durante la Guerra Cantonal fue ocupado por el mando de la Junta y en su Biblioteca se celebraron las Juntas Cantonales.

En la Guerra Civil fue Comandancia General de la Base Naval Principal. Durante este periodo se realizaron las obras para adecuar unas cuevas que existían en la base del monte posterior como refugios contra los bombardeos. Por cierto en el famoso bombardeo del 5 de marzo se destrozó la fachada del edificio restaurándose en época de Bastarreche. Durante la Guerra Civil se realizaron fusilamientos en el patio posterior y fue prisión de alta seguridad.

Estación Naval de La Algameca

La Estación Naval de La Algameca tiene su origen en la cesión que le hizo al rey Carlos III, en 1.759, D. Francisco Enríquez de una parcela de su finca denominada “Las Alquerías”, en la que por Real Decreto de 20.01.1759 se autorizó a construir un almacén de pólvora, para mantener explosivos, fácilmente inflamables y que en aquellos tiempos daban lugar a accidentes muy peligrosos y frecuentes, alejados de las instalaciones portuarias y defensivas de la ciudad, que por aquel entonces se estaban construyendo a ritmo acelerado.

En el año 1.850, la Armada se interesó por la cesión de dicha parcela para instalar sus polvorines. Esta superficie fue ampliada en 1.924 mediante al adquisición por parte del Estado de la finca denominada “Coto Roldán Alquerías”, que quedaría afectada a su Ramo de Guerra. Parte de esta finca la usa la Armada para ampliar sus polvorines y dar cabida también a talleres del ramo y sus servicios anejos.

En 1.957, la Armada amplia estos terrenos con adquisiciones de fincas a particulares y permutas con hidroeléctricas, REDESA y Ejército de Tierra. Para conseguir las 420,5 hectáreas que actualmente ocupa la Estación Naval.

En 1.957 la Armada de EE.UU. se instala en ella y construye una serie de edificaciones e instalaciones, entrando en servicio en enero de 1959, en virtud del decreto de 16 de octubre de 1.957 (B.O.E. núm. 275). Cuando se efectúa la retrocesión del convenio en diciembre de 1990 dichas instalaciones quedan en uso para la Armada española.

El puerto fue construido en el año 1.958, para completar la dotación de medios de la Estacion Naval. En el año 1.969 se instala el Centro de Buceo de la Armada, que anteriormente estaba ubicado en el Arsenal de Cartagena.

La Escuela de Armas Submarinas Bustamante, que hasta entonces había estado en Sóller, se trasladó aquí en 1971.

En el año 1.976 empezó a funcionar el Taller de Torpedos de primera generación para los submarinos de la serie 60.

En el año 1.983 se instala el Taller de Torpedos para los submarinos de la serie 70 y también el taller de misiles.

En el año 1.991 se instala parte de los servicios de la Flotilla de Medidas Contra Minas (MCM).

En el año 1.993 se instala el Servicio de Vestuarios.

Hasta el año 2003 sus terrenos han sido la sede de la Escuela de Armas de la Armada (EARMA), posteriormente Escuela de Especialidades “Antonio de Ulloa” hasta su desaparición.

Desde 2003 alberga la Escuela de Infantería de Marina “General Albacete y Fuster” que se creó fundiendo la Escuela de Aplicación de IM con la ESFORTIM

Por su historial puede apreciarse la importancia de la Estación Naval como centro de Apoyo a la Fuerza y a la Base Naval de Cartagena.

^ subir Imprimir Documento
ENLACES DE PIE DE PÁGINA
v16.0.0.0.1
    
        

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Aceptar Más información